23 agosto 2006

Panfletos en la Red

Recibo, de segundas, un texto con ánimo incendiario que algo tiene de razón, pero que demuestra lo difícil que puede ser canalizar la rabia ante la profusión de egos pseudopoéticos y nada artísticos.

El panfleto, firmado por un tal Elkín Thau Mozo, reza de la siguiente forma:

CONTRA LOS MALOS POETAS

ABUNDAN, pululan. Configuran el gremio más ebrio de envidias de cuantos puedan haber en la familia humana. Animales algo parecidos al hombre por cuanto son seres parlantes con toda la fisonomía irritada de hablar por hablar, distan de él porque nunca trabajan ni conocen la angustia de pensar, de inventar, de esforzarse. Mascullan palabras o a veces hasta solo ruidos, cual bebes que balbucean.Quienes los celebran son también malos poetas.

Quememos todos los poemarios malos. ¿Cuáles? Sintámonos en la libertad de arrasar con toda aquella palabrarería y verborragia horrorosa que no hace sino contaminar la atmósfera verbal. No se necesita ser crítico para saberlo, como no se necesita ser químico para distinguir el aire contaminado.

Debemos derrumbar todos esos fortines de la mediocridad llamadas academias o facultades de literatura, esos criaderos de malos poetas de donde - y revísese la historia - jamás ha salido ni saldrá algo que valga la pena. A la mierda con toda esa terminología enfermiza, artificiosa, vanidosa. ¿No se han dado cuenta pendejotes? Nadie los escucha. No tienen público. Bobos infinitos...

No más eventicos ni congresitos ni maricaditas literarias. A producir, a cultivar la tierra en que vegetan académicos y malos poetas. A sembrar árboles a cambio de todo el papel malgastado. No arrasemos más con los bosques para publicar a estos idiotas. No inunden más internet: colapsará algún día, pajizos mentales que reniegan de la vida y del amor.

Fuera de la Repúblia, ¡oh Platón! A organizar más bien la obra de los buenos escritores. Callados.

SÓLO EL SILENCIO EDUCA Y FORMA


Pero el autor no nos dice quiénes son esos malos poetas, no nos informa de cuáles son los poemarios malos y, además, acaba con esos argumentos baratos como el de la defensa de los bosques (¿no se planta trigo para comer?, ¿es peor plantar árboles para la literatura?, ¿quién dijo que no sólo de pan se alimenta el hombre?). Lo de que "sólo el silencio educa y forma" es una de las mayores tonterías que escuchado en mi vida.

Es cierto que hay poetas malos y que hasta reciben premios nacionales de literatura, pero con panfletos así no se soluciona nada.